FARO DE VIGO ha publicado el siguiente artículo sobre la tesis de nuestra compañera Estefanía.

Una investigadora del grupo de Nuevos Materiales diseña dispositivos médicos con biocerámicas de diente de tiburón y moléculas obtenidas de otros subproductos pesqueros.

El mar atesora beneficios para nuestra salud incluso en aquellos productos que desechamos. El grupo de Nuevos Materiales de la Universidad de Vigo estudia desde hace años el potencial de las biocerámicas obtenidas a partir de dientes de tiburón para distintas aplicaciones médicas. Y, dentro de esta línea, la investigadora Estefanía López Senra ha diseñado y caracterizado andamios y biomoléculas de origen marino para la regeneración de hueso y cartílago.

El objetivo de estos proyectos, que arrancaron con una iniciativa de carácter europeo, es «buscar una salida» para los descartes y subproductos de especies comerciales, a los que los investigadores conceden «una segunda vida» con un alto valor añadido. «En mi caso, utilizo cabezas de tiburones, que carecen de interés y que solo se utilizan para hacer harina de pescado», apunta la experta.

Titulada en Biología, López Senra realizó un máster en Pericia Sanitaria y se especializó en Antropología Forense por la Complutense. Regresó a Vigo en 2014 para seguir formándose en biomateriales y tecnologías biomédicas y así empezó a colaborar en los proyectos del grupo en el que ha desarrollado su tesis.

Los andamios que ha diseñado y fabricado son estructuras porosas conformadas por esponja de alginato a las que se incorporan las biocerámicas extraídas de dientes de tiburón. Y actúan como un «soporte temporal» de una biomolécula de origen marino suministrada por el grupo de Reciclado y Valorización de Residuos (Reval) del Instituto de Investigaciones Marinas-CSIC.

«Ellos ya tienen un proceso diseñado para extraer la biomolécula condroitín sulfato de subproductos como el cartílago de raya, y la aleta o la cabeza de pintarroja y otras especies de tiburón. Nosotros la hemos caracterizado física y biológicamente porque procede de una nueva fuente y hemos estudiado su potencial condrogénico y regenerativo del tejido óseo. También hemos analizado cómo se combinaba con la esponja y las biocerámicas y los factores que influyen en que la biomolécula utilice este material y desarrolle una actividad regeneradora», explica López Senra.

La aplicación de estos biomateriales de origen marino ofrece «buenos resultados» y supone una alternativa a los sintéticos y los de origen bovino y porcino, con el añadido de que aprovechan descartes y subproductos generados por la actividad pesquera contribuyendo así a su sostenibilidad.

También conllevan ventajas frente a los autoinjertos, ya que éstos implican una segunda operación en el paciente para extraer tejido de otra parte de su cuerpo.

La tesis está dirigida por la catedrática de Física Aplicada Julia Serra y la doctora Miriam Álvarez y su autora realizó sendas estancias en el grupo 3B’s de la Universidad de Minho, ubicado en Braga y que mantiene una estrecha colaboración con el de Nuevos Materiales, así como en el Instituto de Investigación Biomédica de A Coruña (Inibic).

«Estuve en el grupo de reuma, que trabaja mucho en temas de degeneración de cartílago y enfermedades relacionadas como la osteoartritis. Allí hice estudios de evaluación de la biomolécula con líneas celulares y también en muestras de pacientes con osteoartritis. Los resultados fueron buenos», destaca López Senra, que defenderá su trabajo doctoral en una semanas.

Recursos de la costa atlántica

Uno de los proyectos europeos en los que está implicado actualmente el grupo de Nuevos Materiales, que cuenta con el sello de excelencia de la Xunta, está relacionado precisamente con la valorización de los recursos marinos de la costa atlántica gallega y portuguesa para desarrollar nuevas aplicaciones relacionadas con la salud humana.

La iniciativa BlueHuman, del programa Interreg, está coordinada por el grupo 3B’s de la Universidad de Minho y cuenta con la participación de otros equipos de la Uvigo, así como del CSIC y el Cetmar, entre otros socios. Sus objetivos, hasta 2020, incluyen el desarrollo de biomateriales para ingeniería de tejidos, desde dispositivos de liberación para la regeneración de cartílago hasta combinaciones de biopolímeros de origen marino para regeneración de heridas.

También esperan obtener dispositivos de colágeno y fosfatos de calcio de tiburón para la regeneración ósea, entre otros dispositivos para terapias con huesos, cartílagos y patologías dermatológicas. Y el proyecto aborda además la identificación de nuevos compuestos marinos para cosmética.

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